
La Fe, la Esperanza y el Amor
Dios es el que tiene amor. Y Él es el que tiene fe absoluta. Él es aquel que tiene esperanza absoluta. Sin fe, no podemos hacer nada. Y por otro lado, si tenemos fe, no hay nada que no pueda alcanzarse.

Dios es el que tiene amor. Y Él es el que tiene fe absoluta. Él es aquel que tiene esperanza absoluta. Sin fe, no podemos hacer nada. Y por otro lado, si tenemos fe, no hay nada que no pueda alcanzarse.

Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Jeremías 31:3 No

Jesús se levantó de la cena, y se quitó su manto, y lavó los pies sucios de sus discípulos uno a uno. Hay pocos incidentes

Jesús dijo “uno de ustedes me va a traicionar”, que “los Doce están limpios”, aunque no todos y cada uno de ellos. Se refería a Judas. La impureza y suciedad de Judas, a quien Jesús aludia mediante su remarcación, no era acerca de sus pies, sino en su corazón.

El lavamiento de los pies de Jesús no fue un gran drama con el objetivo de atraer los ojos de los espectadores. El ático, donde este incidente tuvo lugar, no era un teatro. Esta era la vida real. No se puede lavar los pies sin rebajarte.

Jesús se levantó de la cena, y se quitó su manto, y lavó los pies sucios de sus discípulos uno a uno. Hay pocos incidentes en la historia del evangelio que revelen el carácter de Jesús tan perfectamente y muestren así su amor.